El mal de amores... Cuantas veces nos enamoramos a lo largo de nuestra vida. Desde niños probablemente, hasta incluso en nuestra anciana edad. Nos fijamos en alguien a quien por motivos hormonales, emocionales, físicos, etc idealizamos. Alguien con quien creemos conectar de forma única y muy profunda. Esa combinación tan especial de emociones físicas, psicológicas, o incluso espirituales.
¿Pero qué ocurre cuando alguien nos rechaza de forma educada, brusca e incluso violenta? ¿O cuando mantenemos una relación con una persona que nos lleva por el mal camino?
Si seguimos buscando excusas para seguir enamorados es que necesitamos atención y terapia psicológica, porque hay algo en nuestra mente que no está bien, y es muy peligroso para los demás y para nosotros mismos. Las obsesiones y los auto engaños no son nada beneficiosos, a corto y largo pazo. Ni aunque nos pongamos una venda bien gruesa en los ojos.
Es normal sentirse muy mal, o incluso sufrir ataques de ansiedad por el rechazo. Es como si nuestro mundo fuese a desmoronarse por completo. Y desde fuera puede parecer muy exagerado a ojos de los demás, pero es una realidad para quien lo sufre. Sentimos que nos han roto de tal manera, y en tantos pedacitos que nunca jamás nos podremos recuperar. Nos deprimimos por completo.
Es muy duro, pero debemos pararnos a pensar porque si no nos quieren es porque esa persona no es para nosotros. No está destinada a nosotros. Y persistir en exceso o intentar obligar a los demás a querernos... solo lleva al acoso, más obsesión, la violencia, e incluso a la violación. Es mejor quedar como una persona respetuosa aun que estemos que nos morimos por dentro. Incluso en caso de que nos propongan un tipo de relación que no deseamos. Hay que aprender a ser sabios y fuertes. Paso a paso.
Entonces, después de tanto bajón hay que dejar atrás las lágrimas poco a poco y pararnos a pensar. De hecho esto debemos hacerlo incluso antes del rechazo o durante una relación: ¿Esa persona realmente es la adecuada para nosotros? ¿Nos va a respetar? ¿Tiene un carácter toxico? ¿Es muy egoísta?
Cuando alguien se porta mal con amigos, otras parejas y exparejas... llega un punto en el cual por mucho que fantaseemos no vamos a terminar mejor parados que los demás. En ocasiones es mejor conocer a la gente, observar, quitarnos la venda de los ojos, ver las cosas con claridad y evaluar la situación. Observar con inteligencia si esa persona es realmente la adecuada. Hay que quitarse de la cabeza a la gente que no está a nuestro alcance, o a los que nos maltratan. Si solo pensamos con la cartera (en el dinero), con los genitales (en la atracción física), o con el ego (usar a la pareja para competir, para presumir)... Probablemente terminemos muy mal.
El amor puede ser de origen más bien hormonal, como ya he dicho, o más emocional, pero lo mejor es que haya un equilibrio.



