Hace un mes vi una receta de unas pastas que parecían deliciosas…
Hasta que intenté hacer la receta y me di cuenta de que es un engaño (https://rositaysunyolivasenlacocina.blogspot.com/2018/12/galletas-craqueladas-red-velvet.html). Hice todos los pasos menos añadir el colorante, y no, no quedaron igual (quedaron planas y el azúcar glacé al entrar en contacto con la masa de las galletas se humedeció y se volvió transparente). Y peor aún, no me gustó el sabor: el cacao, la vainilla, el chocolate blanco y el azúcar en esas cantidades fueron una pesadilla para el paladar y una bomba para el estómago. Creo que omiten información en la explicación. Además el paso de meter la masa al frigorífico una hora es improductivo. En tal caso habría que congelar la masa durante 2 o 3 horas...Quedé muy decepcionada.
Así que en esta ocasión he realizado unos cambios y me ha gustado el resultado. Os aconsejo reservar una mañana o una tarde para realizarla.
Bueno, primero tamizamos con un colador 187 gramos de harina de repostería en un cuenco mediano. Luego añadimos al colador: 1 cucharadita un poco colmada de levadura química, 1/4 de cucharadita de bicarbonato, y 1/4 de cucharadita de sal fina. Tamizamos sobre la harina de repostería y mezclamos todo con unas varillas. Reservamos y comenzamos con el siguiente paso.
Segundo paso: cortamos en cuadraditos 84 gramos de mantequilla que iremos aplastando con un tenedor o triturador de patatas. Una vez quede blanda como una crema espesa y un poco más clara, echamos 100 gramos de azúcar y los mezclamos con la mantequilla batida. Ahora añadimos 2 huevos medianos, y batimos hasta conseguir una mezcla homogénea.
Tercer paso: echamos poco a poco la mezcla de harina y demás, en la mezcla de mantequilla y huevos. Poco a poco hasta mezclar todos los ingredientes, y reservamos en el frigorífico...Y ya llega el turno de las frutas: exprimimos 1 limón mediano y lo añadimos a la masa hasta mezclarlo lo mejor posible. Después cogemos 7 fresas medianas (226 gramos aproximadamente), las lavamos, y las cortamos en cuadraditos. Las agregamos al bol de la masa y mezclamos de forma homogénea pero respetando la forma de los cuadraditos de fresas, con movimientos suaves. Dejamos la masa en el frigorífico tapada durante 1 hora.
Último paso: media hora después sacamos todos los trastos del horno. Ponemos los mandos en posición calor arriba y abajo, a 170° Centígrados. Dejamos calentar el horno mientras colocamos una lámina de papel para horno en la bandeja del horno. Ahora sacamos los moldes de magdalenas o muffins (ya lavados y secados). Echamos en cada molde de magdalena 2 cucharadas de masa, solo debe llenar la mitad de molde. Le damos unos pequeños golpecitos para que asiente y lo colocamos en la bandeja del horno. Así con cada molde hasta rellenar a la mitad todos y tenerlos colocados un poco separados unos de otros. Introducimos en el horno durante 20 minutos. Sacamos, colocamos los moldes en una bandeja de rejilla y dejamos templar.
Si con 12 moldes os sobra masa, guardarla en el horno, y cuando enfríen las magdalenas de la primera tanda, sacarlas de los moldes y volver a llenarlos hasta la mitad y hornearlos 20 minutos a 170° Centígrados, etc.
Cuando estén hechas y templadas las magdalenas, les añadís azúcar glacé por encima y guardáis en un tupper o bolsa hermética en el frigorífico para conservarlas durante días.







_00.jpg)