He conocido personas delgadas que comían mucho y no engordaban. Y gente que comía poco y tenía cierta obesidad mórbida. La genética y el sistema endocrino juegan un factor importante en nuestro aspecto. Pero si no nos cuidamos ni controlamos un mínimo nuestra dieta habitual, o acudimos a un nutricionista cualificado... Con los años, tarde o temprano nos pasan factura los excesos y carencias.
Aquí quiero hablar de lo básico, básico.
Lo primero es que comer todos los días lentejas por ejemplo (hasta donde yo sé) no es bueno. Es cierto que está bien introducir en la dieta alimentos de temporada de la región dónde vives. Pero también hay que variar un poco a lo largo de la semana.
Por ejemplo: el Lunes puedes comer un puré de calabaza y patata con un huevo cocido, el Martes arroz con verduras y salchichas de carnicería, el Miércoles garbanzos y pescado a la plancha... Y así vamos rotando verduras, pasta, legumbres, arroz, hortalizas, huevos carnes, pescados, etc.
Se que hay gente que solo come huevos, o pescado... O carne. Yo desde mi experiencia recomiendo variar, pero luego cada uno sabrá lo que da de sí su economía doméstica, su paladar o prejuicios alimentarios.
Así que lo primero que recomiendo es comer un poco de cada todas las semanas.
Lo segundo que puedo recomendar es que no comáis todos los días: rebozados, comida precocinada, bollería industrial ni chocolate, refrescos, gominolas o caramelos, zumos industriales, bebidas alcohólicas, café, encurtidos, embutido graso, picantes o alimentos muy salados, salsas industriales o con azúcar. Cómo mucho un día a la semana, y con moderación (sí, con moderación).
Y en tercer lugar; si comes mucho es malo para el estómago y los intestinos (demasiado caudal de alimento y trabajo). Y si comes muy poco, o comes y vomitas, el cuerpo hace en teoría más reservas de grasas porque se da cuenta de que no le das el alimento necesario y en las cantidades adecuadas. Por otro lado sufrirás estreñimiento porque al intestino le falta transito. Es cierto que una persona baja de estatura puede no necesitar comer tanto como alguien mucho más alto. Pero también depende de la actividad física que realicemos. Por eso hay que poner unas raciones mínimas o máximas, según como se mire. En mi caso me guío por 2 puñados normales, de mi propia mano, para medir la cantidad adecuada de: arroz, legumbres, pasta tipo macarrones, etc que voy a cocinar. O pongo en un plato mediano la cantidad de verdura para llenarlo sin copete, y la cocino. También podéis guiaros por la cacilla mediana de toda la vida y echaros 2 o 3 cacillas de primer plato. Para los segundos platos, que no superen en volumen la ración del primer plato, equivalente. Por último, el pan en poca cantidad tal como una rebanada de pan de molde en cada comida, por ejemplo. O una rebanada de uno o dos dedos de grosor de pan artesano. Y comer solo un postre, ya sea una pieza de fruta del tamaño de una manzana mediana, o un yogur de tamaño estándar. Sin pasarnos con las cantidades.
Comer un aguacate a la semana a las mujeres nos favorece. Y sacar los lácteos del desayuno, la comida y la cena (cosas de la menstruación).