Dejar la televisión encendida hasta la una de la madrugada en ocasiones trae revelaciones. En este caso fue esta película que ni sabía que existía, pero en unos minutos ya quedé enganchada en su trama. Al siguiente fin de semana no pude evitar pedirle a mi pareja que buscase la película para verla juntos.
Me encantan los gestos de los personajes, las coincidencias y milagros que se acontecen, la ironía del destino. Es una película curiosa que profundiza en la vida de los personajes y de sus emociones. Es el milagro del nacimiento, de reencontrar a los seres queridos que dejaron atrás. Es un cuento de Navidad perfecto para esta era moderna.